Açaí, la bomba de nutrientes.

He ido varias veces a Brasil, tengo amigos y familia (política), siempre que voy me llevan a tomar un helado de Açaí. Podéis encontrar mucha información en internet sobre este fruto, por ejemplo aquí. Yo vengo a hablaros de mi opinión, de lo que és, pero por encima, vamos, darlo a conocer un poquito y que os animéis a probar otras cosas que son muy ricas.

El Açaí es un fruto que viene de unas palmeras, igual que los dátiles, aunque otro sabor, color, etc… en fin otro fruto. La palmera del Açaí crece en el Norte de este país, por lo que al resto le llega la pulpa envasada y congelada.

Palmera de açaí

Este fruto morado lo puedes tomar de varias maneras, pero si estás por el centro o sur de Brasil lo normal es encontrarlo en forma de helado con cereales y fruta, ( banana, fresa, etc…). Tenéis que tener en cuenta que es una bomba de nutrientes y de energía. Os puede venir muy bien para tomarlo antes de hacer deporte, del gimnasio, salir a correr….

 

açaí
helado açaí

Realmente está muy bueno y no suele ser un helado muy dulce, más bien es como un puré de la pulpa del fruto, muy frío, que junto con avena y banana está tremendo, imagínate la de energía que te dá para salir a correr. Su precio no es muy elevado para todo lo que lleva. En España algo así ( suponiendo que el fruto fuese de ahí ), nos saldría en proporción, algo más caro, estoy seguro. Hoy he comprado 2 de Açaí medianos y me ha costado 26 reales, que vienen a ser 7€, pero era bastante grande, con banana y cereales.



 

He encontrado una leyenda sobre el Açaí:

En Brasil existía una tribu indígena muy numerosa donde hoy se encuentra la Ciudad de Belém. Los alimentos eran escasos, era difícil conseguir comida para toda la tribu. El cacique Itaki tomo una decisión muy cruel, a partir de aquel dia, todos los niños recién nacidos serían sacrificados para evitar el aumento de la población en aquella tribu de la selva. Un día la hija del cacique, llamada Iaçá, dio a luz a una niña que también debía ser sacrificada. Iaçá entró en desesperación, lloraba todas las noches con añoranzas. Estuvo varios días encerrada en su Oca y pidió a Tupã que le muestre a su padre otra manera de ayudar al pueblo, sin el sacrificio de los niños. Cierta noche de luna, Iaçá escucho el llanto de un niño. Se acercó a la puerta de su oca y vio a su hija sonriente al pie de una gran palmera. Se dirigió en dirección a su hija, abrazándola. Pero, misteriosamente, su hija desapareció. Iaçá, inconsolable, lloró mucho hasta morir. Al día siguiente, su cuerpo fue encontrado abrazado al tronco de la palmera. Pero al observar su rostro, tenía aún, una sonrisa de felicidad. Sus ojos estaban en dirección a lo alto de la palmera, que se encontraba cargada de frutos pequeños y oscuros. Itaki, entonces, mando a que se golpearan aquellos frutos, obteniendo un vino rojizo que bautizó de Açaí («Iaçá» invertido), en homenaje a su hija. Alimentó a su pueblo y a partir de ese día, suspendió la orden de sacrificar niños. Mi opinión es que no podéis viajar a Brasil y no probar el Açaí, es casi obligatorio, además os va a gustar y es sano, así que ya sabéis, pediros uno y en mi opinión lo que mejor le queda es la banana. Un saludo para todos.

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